Sistemas a medida
Software construido alrededor de cómo trabaja tu empresa, no al revés. Si tu operación no entra en un SaaS genérico, ese es exactamente el problema que resolvemos.
Fábrica de software · AI-first · Buenos Aires
Sistemas a medida, procesos automatizados y agentes de inteligencia artificial que trabajan mientras vos vendés.
Ese de al lado es uno de nuestros agentes. No es una demo grabada: está atendiendo. Preguntale lo que quieras — es la forma más honesta que encontramos de mostrar lo que hacemos.
Antes / después
Cada sistema hablando con cada otro a través de una persona copiando y pegando.Un flujo. Corre solo. Te avisa solo cuando algo necesita tu criterio.
Cuatro formas de sacarte trabajo manual de encima.
Software construido alrededor de cómo trabaja tu empresa, no al revés. Si tu operación no entra en un SaaS genérico, ese es exactamente el problema que resolvemos.
Todo lo que hoy se sostiene con planillas, copiar y pegar, y alguien que se acuerda. Lo mapeamos, lo automatizamos y te devolvemos las horas.
Atención, calificación de leads y seguimiento corriendo solos, 24/7, con la información de tu negocio. Con criterio para escalar a una persona cuando hace falta.
Antes de automatizar hay que saber qué. Mapeamos cómo trabaja tu operación hoy, dónde se va el tiempo y qué conviene atacar primero — con números, no con intuición.
No es ponerle un chatbot arriba a lo que ya tenías.
Es diseñar el proceso asumiendo desde el primer día que una parte del trabajo la hace una máquina. Cambia qué construís, cuánto sale y cuánta gente necesitás para sostenerlo.
Metida donde se toma la decisión, no en una pestaña aparte que nadie abre.
Tus precios, tus políticas, tu forma de responder. No respuestas genéricas sacadas de internet.
El agente sabe cuándo no sabe, y te pasa la conversación antes de improvisar.
Cuatro pasos, sin misterio.
Una reunión para entender cómo trabajás hoy y dónde se te va el tiempo. Salís de ahí con un diagnóstico, contrates o no.
Alcance, plazo y precio cerrado por escrito. Sin horas abiertas ni sorpresas a mitad de camino.
Entregas parciales que podés ver funcionando. Nada de desaparecer tres meses y volver con una demo.
Queda andando, medido y documentado. Si querés que lo sigamos operando nosotros, se puede.
Mi abuelo se llamaba Jorge Miguel. Mi papá se llama Jorge Miguel. Yo soy el tercero.
Terzo es «tercero» en italiano: el lugar que ocupo en esa línea. Y también es lo que hago — trabajar para terceros. Cuando algo lleva el nombre de tu familia, lo entregás terminado.
Seis años en tecnología y, últimamente, en ventas. Esa mezcla es la razón de Terzo: la mayoría de los proyectos de software no fracasan por el código, fracasan porque nadie entendió el negocio que tenían adelante.
Contame qué estás haciendo a mano.
La primera reunión es un diagnóstico, no una venta. Si lo que necesitás no es para mí, te lo digo y te oriento igual.